y nos fuimos...
Y nos fuimos para el norte... el norte de cualquier parte, el norte de todo... todo el tiempo yo deseaba que no hubiera regreso, secuestrarla y que fuera mía para siempre y no dejarla ir, no dejarla volver los ojos al sur, al pasado al mundo... aislarnos en ese nuevo mundo que estabamos descubriendo.
Un mundo que inspiraba a la poesía al amor, al deseo y a las confesiones... y fue en ese viaje cuando le dije que la amaba, que no podría mas estar sin ella y que no podría estar mas con otra persona, que sería la única en mi vida y que no entendía lo que sucedía.
El viaje iba bien, estabamos contentas aunque con algunos problemas de tiempo por errores de cálculo pero bien. hasta que nos encontramos con ellos... ellos que llegaron a cambiarlo todo, ellos que hicieron que la amara y la odiara a la vez, que en un arrebato le escribiera una carta en donde le decía que no sabía ni como ni cuando pero que la amaba, y la esperé, la esperé toda la noche... horas eternas sin dormir, con las lágrimas cubriendo mi rostro y nunca llegó, llegó la mañana, un nuevo día y mi carta seguía sin ser leida, mis ojos sin cerrarse y ella, ella con él.
No pude resistirlo, salí del hotel quería dar un paseo, quería pensar, quería ir a una iglesia, ese día hizo dos meses de la partida de mi madre así que me salí... caminando por la calle iba ella, de su mano, después de pasar la noche en sus brazos y no en los míos... Seguí mi camino, ellos el suyo, yo a la iglesia ella a nuestro hotel.
A mi regreso, ya había leido la carta, y él también y como Pedro me nego, lo nego todo... no entendía el porque de esa carta, nada entre ella y yo había pasado para que yo hubiera escrito todo eso... y a mi vuelta los reclamos, los gritos... nada importaba, mi corazón estaba en pedazos!!
y continuamos el viaje, nada fue lo mismo... tristeza, engaño, dolor, desenfreno, alcohol y sexo... llegamos a los últimos días del viaje, Annie ya no estaba con nosotras... y cuando llegamos a nuestro último destino hicimos el amor... hicmos el amor como locas, como si fuera la primera vez, como si fuera la última... sabiamos en el fondo que después de ese día las cosas no volverían a ser igual y que si seguíamos juntas sería la costumbre, la necesidad, no lo sé...
En efecto las cosas no volvieron a ser lo mismo... Todo se volvió un desastre un ir y venir entre el odio, el amor, entre la necesidad de estar juntas y el deseo de estar lo más lejos posible una de la otra, la posesividad de ella y mi necesidad de poner distancia, de lograr olvido!!
Volvimos a casa y.....
DARIEN


Comentarios Recientes
no se por que dejaste de escribir desde
Pero ya me dejaste en ascuas... que si