El reencuentro
Después de la reunión por el regreso de Kev no volví a saber nada de Lia, es mas si he de ser honesta aun cuando habíamos ido a esa reunión yo ni siquiera me había enterado que eramos compañeras en la universidad, así que no me preocupé por buscarla o platicar con ella.
Como decía tengo una forma de ser totalmente distraida, no me fijo en las personas, y así hayamos tenido una reunión de lo mas amena, al día siguiente es muy probable que no recuerde nada sobre la persona en sí. Tal vez si los detalles sobre lo que hicimos pero nada más.
En fín no nos volvimos a ver hasta septiembre de ese mismo año....
(Yo tenía apenas una semana de haber regresado a la ciudad, después de haber estado en un programa de intercambio en una ciudad del centro del país. Y mi regreso se había adelantado una semana debido a la muerte de mi madre...)
-Hola Dari, como estás? Kev me dijo lo de tu mamá y me pidió que hablara contigo y te diera el pesame en su nombre.
Esas fueron las palabras de Lia en el primer día que asistía a la escuela después de la muerte de mi madre.
Yo la observé sin saber con quien estaba hablando aunque agradeciendo sus palabras.
- No te acuerdas de mi?
- No, disculpa, pero no me acuerdo
- Soy Lia, la amiga de Kev, estuvimos en mi casa cuando vino de su viaje...
- Ah es verdad, disculpa no te recordaba y bueno, tu entenderás.
- Si, no te preocupes... Como estás?...
Eso sucedió en la mañana, yo me sentía terriblemente sola, tenía a mis hermanos y amigos, pero nadie entendía realmente como me estaba sintiendo.
Por la tarde al salir de clase, Lia se me volvió a acercar y después de preguntarme que haría esa tarde, me invitó a comer a su casa y en verdad no tenía mucho por hacer, pero principalmente no quería estar sola en casa, así que con gusto acepté su invitación.
Llegamos a su casa, le explicó brevemente mi situación a sus padres y desde ese momento me convertí en huesped asidua a su casa. Esa misma noche no llegué a dormir a mi casa. Su compañía era un gran alivio para mi, me ofrecía todo lo que los demás no me daban, me entendía, platicabamos todo el tiempo, y en su casa encontré de nuevo lo que me hacía falta en ese momento: una familia.
Nuestra vida se fue haciendo en común, cuando yo decidía quedarme en casa ella se quedaba conmigo, cuando me quedaba en su casa no me sentía como una extraña, convivía con todos, sus papás, sus niñas y hasta sus amigos. Por las mañanas nos ibamos juntas en bicicleta a la escuela, por las tardes regresabamos juntas a comer a su casa o a la mía.
En ese entonces estabamos empezando la tesis, la estaba haciendo en conjunto con Annie, una de mis compañeras de clase y acababamos de cambiar el tema por una sugerencia del investigador con quien estuve estudiando en el programa de intercambio.
A Lia le interesó el tema y me pidió que la invitaramos a hacer la tesis con nosotras. Después de consultarlo con Annie, decidimos aceptarla y ella se integró también a esa parte de mi vida.
Así pasamos aproximadamente un mes hasta que...
Continuara


Saludos
DARIEN (Comment this)